Los cuidados de la piel masculina

La piel del hombre presenta ciertas características especiales que precisan de unos cuidados particulares, y además, el hombre cultural y socialmente tiene hábitos distintos a la mujer. Vamos a detallar a continuación aquellos aspectos básicos en el cuidado de la piel masculina.

Estructuralmente, la piel del varón presenta mayor espesor, aproximadamente un 24% más gruesa de media, otorgando mayor firmeza que se traduce como un envejecimiento más tardío pero más brusco y de características más marcadas que lo hacen más resistente a los tratamientos estéticos. Por otro lado, la secreción sebácea es mayor, dotando a la superficie cutánea de “brillos” que precisan tratamientos limpiadores más potentes para aquellas áreas más grasas, como el área “T” facial. A éste respecto, es importante resaltar que el afeitado supone una agresión de tipo irritativo y zonas como el cuello o las mejillas pueden ser más sensibles.

Todo lo que necesita la piel del hombre

Cuidados de la piel maculina

Sobre esta base fisiológica, podemos establecer una serie de consejos generales que ayuden al adecuado cuidado dermocosmético de la piel masculina:

  • Higiene: la limpieza corporal en general, y facial en particular, debe ser diaria con productos específicos para hombre y/o pieles grasas. Es una afirmación general porque el grado de secreción sebácea puede variar de unas personas a otras y en ocasiones existen patologías dermatológicas concretas de base que pueden determinar variaciones en éste sentido. Por ejemplo, un varón con dermatitis atópica debe evitar todo tipo de agente limpiador irritante.
  • Afeitado: siempre supone una agresión para la superficie de la piel. El equipamiento empleado y la técnica son importantes puesto que la hoja de afeitado debe estar en buenas condiciones y afilada, de lo contrario no cortará los pelos de forma limpia y los arrastrará aumentando la probabilidad de heridas y disminuyendo la eficacia del afeitado. Los primeros pases deben ir en el sentido del pelo con presión ligera. Para un mayor apurado final, terminar con pasadas a contrapelo.

En individuos con el pelo muy rizado existe una patología llamada pseudofoliculitis, consistente en el crecimiento del pelo de forma curva introduciéndose en la superficie de la piel que da lugar a inflamación local de forma secundaria. Para prevenirla, es fundamental hidratar el pelo antes del afeitado, emplear preparados en forma de espuma-gel y emplear cuchillas muy bien afiladas.

Tras el afeitado es necesario aclarar de forma abundante con agua fría los restos de espuma-gel y de pelos. El agua fría tiene cierto efecto calmante, el cuál puede ser completo si se aplica una crema hidratante y reparadora porque calma y ayudará a evitar la irritación y la sequedad.

  • Antienvejecimiento: emplear productos hidratantes faciales, contornos de ojos, exfoliantes y protecctores solares que, de forma general, sean para pieles grasas. No hay que olvidar que una protección solar adecuada evita el fotoenvejecimiento cutáneo y el cáncer de piel, siendo recomendables como factores de protección solar aquellos iguales o superiores a 30. Existen en la actualidad formas comerciales que combinan hidratación, antienvejecimiento y protección solar en el mismo producto.

Las recomendaciones anteriores son útiles de forma general para el correcto cuidado de la piel del varón, pero pueden existir características específicas individuales que provoquen la necesidad de productos concretos y la persona que mejor puede asesorarle en este sentido para hacer la prescripción dermocosmética más adecuada es el médico dermatólogo.

Rafael Rojo España

Share

Deja un comentario

Abrir la barra de herramientas